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SEÑALES DEL FIN

 

Por Siervo de Dios: J. Eduardo Sandoval

 

Las señales del fin, como terremotos, huracanes, cambios de clima, hambre, carácter malvado del hombre; una forma de Dios pedirnos nos volvamos a El, libro de apocalipsis 14:7. Escrituralmente existen varias advertencias y señales que nos inquietan para estar alerta sobre el regreso del Señor Jesús de Nazaret.

La Plabra de Dios, la Biblia adviete sobre la aparicion de un gran numero de falsos predicadores, con poder para manipular, hacer milagros y engañar a muchos; también nos previene sobre que habrá hambre, huracanes, terremotos, guerras, violencias, plagas, aumento de virus, pandemias, egoísmo, perdición.

Muchos abandonarna la fe, por ver tanta mentira en las congregaciones y otros porque andan confundidos por tanta facilidad de escuchar tantos predicadores falsos. tamien esta los que se agradan de los falsos y apoyan esos grandes ministerios falsos, escuchando doctrina de demonios, donde se creen los escogidos con la ultima revelación, se creen dioses, por eso decretan, llenos de avarica y lujos.

 Actualmente vivimos tiempos difíciles y peligrosos por tanto ataque de las tinieblasProvocando que el hombre sea  de carácter malvado.persvesion, pecado desaforado.
La gente concientemente se resistirá a la verdad, a lo que dice la Palabra (habrá hombres que serán creyentes de la que elaboran para sí mismos, como si fuera Palabra de Dios). 
2 Timoteo 3:1-9 / 2 Timoteo 4:3-4 / 2 Tesalonicenses 2:3

Covenios internacionales y sucesos encaminados a la formacion de un gobierno gloval.

Reconstrucción del templo de Israel.

Será asediada continuamente Israel. 
Ezequiel 37 / Daniel 10:14, 11:41 /Apocalipsis 11:8
Los que adoran una imagen (de la bestia, nunca se debe venerar o adorar ninguna imagen) tendrán úlceras malignas y pestes.

El mar se vuelve de tal manera que se mueren todos los seres vivos que hay en él.
Los ríos y las fuentes de agua se convierten en sangre.
El sol quema por el gran calor y la gente blasfema contra Dios por ello, y no se arrepienten.
Tinieblas y dolores en el reino de la bestia.

El río Éufrates se seca.( reyes de Oriente pasarán por allí).
Un terremoto, el más grande de todos los tiempos.

Un granizo como una plaga enorme, con el peso de un talento. 
Apocalipsis 16
La caída de Babilonia, la gran ciudad de roma.
se pelearan las grandes potencias por Siria.

El considerar acontecimientos profetizados, y tabularlos nos permiten encontrar puntos de aproximación claras respeto de las señales de lo que sucederá antes del fin.

“Porque  vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá como ladrón en la noche, que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparan. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón.   1 Tesal. 5.4

“Vinieron los fariseos…. Mateo 16. 1- 4

La gente mala del mundo, la adultera, demanda señales.

 

2 Tim 3.1

1 Jn 2.15 Nos habla de que no amamos el mundo, los deseos de la carne los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida no proviene de Dios.

Renunciar a la impiedad y los deseos mundanos, vivamos, justa y piadosamente Tito. 2.12.

VERSO 18. Hijitos, ya es el tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el ultimo tiempo. Salieron de nosotros pero no eran de nosotros.
 
Por favor controlen sus deseos, usa de la templanza, el dominio propio y salga de las redes sociales, muchos estan adictos, igual al cigarrillo o el alcohol.
Oren por favorpidan fortaleza, y seamos alejados de tanta maldad y pecado que se ofrece en la internte y la televison, por ejemplo hay mas 1.300 paginas web pornográficas.
A ti te digo, Despierte y que nosea como los que están como zombis en el celular o tableta.
Huye de tanto tiempo perdido viendo partidos de fulbolt, no has observado que es una forma de el diablo tenerte atado,  recuerda en los Juegos olímpicos sacerdotisa, encendiendo la llama olímpica y cantandole al demonio.

Biblicamente estamos advertidos sobre desastres naturales, terremotos, Tornados, torbellinos como señal del final de los tiempos. Isaias 66.12.
la aparición de pandemias, Guerra de microbios.

A todo esto anadele ataques ciberneticos provocando caos en el internet.
Los verdaderos cristianos debemos estar redicando cn poder, luchando por decir la verdad, anque sea incomodidad a los gobiernos y a los falsos,  oponiendonos a la instauración del ecumenismo, que es la manera como se juntan las religiones para apoyar el demonio.

La crisis europea ya no tiene solución, ahí aparecerá alguien con sabiduría dada por satanas, el supuesto salvador, el mismísimo anticristo, sabe de bien sobre economía, política, de guerra, vine de una familia que ha tenido poder por generaciones. Quien es quien es. Esta en Europa, su país fue de la antigua roma, quien es?.

Las confrontaciones por amenazas políticas en seguridad, consolidad un poco mas el bloque latino.
Unasur, alba.
Portugal, Grecia, España, quien cree que sigue…. Huelgas, sindicatos levantados. Marchas.

El ataque a las familias, porque busca la destrucción familia.    

Las personas invierten en oro y se le da la condición de base de valor. Para que se cumpla la escritura que dice que en el final de los tiempos el oro será lanzado a la calle. Ídolos de oro roma, Isaías 2.20.

Isaías 31.7

Ezequiel 7: 18

Arrojarán su plata en las calles, y su oro será desechado; ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día del furor de Jehová; no saciarán su alma, ni llenarán sus entrañas, porque ha sido tropiezo para su maldad.

Se prevé la baja de impuestos en los productos para hacer mover el dinero de la gente. Porque el poder adquisitivo esta bajando cada día. Ezquiel 7:19
 Arrojarán su plata en las calles, y su oro será desechado; ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día del furor de Jehová; no saciarán su alma, ni llenarán sus entrañas, porque ha sido tropiezo para su maldad.

El haberse cumplido la profecía sobre Israel donde el desierto se ha convertido en oasis.

Israel posee por promesa una tierra súper productiva, imagínate exportan y ganan muchos millones, tierra de bendición,  porque por todo lado hay sembrados, así haya sido con la ayuda de la tecnología pero es porque Dios ya lo había previsto.

De la higuera aprended esta parábola: cuando ya sus ramas están tiernas y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todo esto, sabed que El está cerca, a las puertas. Yo os aseguro, que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán (24,32-35).

Así también vosotros, cuando veáis que sucede esto, sabed que el reino de Dios está cerca Lc 21,31.

En realidad, el reino de Dios viene sin dejarse sentir. Y no dirán: Vedlo aquí o allá, porque el reino de Dios está dentro de vosotros Lc 17,20-21.

Jesús lo anuncia por todas partes: El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios está cerca (Mc 1,15).

En general, la generación del Rey Jesús rechaza el Evangelio y el juicio que recibe es severo: Vino Juan, que no comía ni bebía, y dicen: Tiene un demonio. Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: Ahí tenéis un comilón y un borracho (Mt 11,18-19). Es una generación malvada y adúltera (12,39): Los ninivitas se levantarán en el juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás.  La reina del Mediodía se levantará en el juicio con esta generación y la condenará; porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón (12,41-42). A esta generación se pedirá cuenta de la sangre de los profetas (23,33-36).

1ª, viene con voz de trompeta en los aires, no pisa la tierra. Pero en la 2ª si viene y pisa el monte en Jerusalén. Ap.19. Ahí queda preso el diablo por mil anos.

persecución: Os entregarán a la tortura y os matarán, y seréis odiados de todas las naciones por causa de mi nombre (Mt 24,9). En medio de los horrores que en cada época señalan al hombre su propio fin, resuena la buena noticia de que, a pesar de todo, se impondrá la victoria de Dios: Se proclamará esta buena nueva del reino en el mundo entero, para dar testimonio a todas las naciones (24,14). Las señales del fin son los dolores de parto (24,8) de un mundo nuevo que está naciendo: Cuando empiece a suceder todo esto, levantaos, alzad la cabeza, se acerca vuestra liberación (Lc 21,28). Al final, no está la nada, sino Dios, el Hijo del hombre. Dios hace con la historia lo que hizo con la vida de Jesús.

Cuando veáis la abominación de la desolación, anunciada por el profeta Daniel, erigida en el lugar santo (el que lo lea que entienda), entonces los que están en Judea huyan a los montes, el que esté en el terrado, no baje a recoger las cosas de su casa, y el que esté en el campo, no regrese en busca de su manto ¡Ay de las que estén en cinta o criando en aquellos días! Orad para que vuestra huída no suceda en invierno ni en día de sábado. Porque habrá entonces una gran tribulación, cual no la hubo desde el principio del mundo hasta el presente ni volverá a haberla. Y si aquellos días no se abreviasen, no se salvará nadie; pero en atención a los elegidos se abreviarán aquellos días (24,15-22).

Cuando veáis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que se acerca su desolación (Lc 21,20).

Al acercarse a la ciudad, el día de su entrada mesiánica, Jesús lloró por ella, diciendo: ¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado oculto a tus ojos. Porque vendrán días sobre ti, en que tus enemigos te rodearán de empalizadas, te cercarán y te apretarán por todas partes, y te estrellarán contra el suelo a ti y a tus hijos que estén dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has conocido el tiempo de tu visita (19,41-44).

(Is 13,9-20;34,1-4;Zac 12,10-12), se describe la conmoción de los cimientos: Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, y las fuerzas de los cielos serán sacudidas (24,29). Se hunde el mundo, pero la última palabra no es la nada. La tiene el Hijo del hombre: Entonces se golpearán el pecho todas las razas de la tierra y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria (24,30). En su proceso, le dijo Jesús a Caifás: A partir de ahora veréis al Hijo del hombre sentado a la derecha del Poder y venir sobre las nubes del cielo (26,64).

“Pero el día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre”. 24,36.

Por tanto, es preciso estar vigilantes. La generación de Jesús se parece a la de Noé: vive de espaldas al diluvio que viene (24,37-39). Se parece también a la de Lot: vive de espaldas al fuego que acecha Lc. 17,28-29. Las palabras de Jesús son dichas a una generación, a la suya,  pero valen para todas.

“Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte  tu alma; y lo que has provisto ¿de quién será? Así es el que hace para si tesoros, y no es rico para con Dios. Lc. 12,16-21.

El Evangelio habrá sido predicado en todo el mundo.
 

"Se proclamará esta Buena Nueva del Reino en el mundo entero, para dar testimonio a todas las naciones. Y entonces vendrá el fin" Mt. 24, 14.
La mayoría de los exégetas opinan que no hay que entender esta cita en el sentido de que todos los habitantes de la tierra se convertirán al cristianismo, sino únicamente que el Evangelio se propagará suficientemente por todas las regiones del mundo, de manera que aquéllos que quieran tengan la opción de convertirse.
 Tampoco debe entenderse que el fin sobrevendrá en cuanto se haya propagado la Buena Nueva, sino que no podrá venir sin que antes el Evangelio llegue a todas partes.
La mayor parte de la humanidad habrá perdido la fe y estará embuída en las cosas del mundo, muy parecida a los días de Noé.
“Aparecerá gran cantidad de falsos profetas, que engañarán a muchos, y tanta será la maldad, que en muchos el amor se enfriará. Pero el que se mantenga firme hasta el fin, ése se salvará” (Mt. 24, 11-13 y 37-39).
 

“En los días del Hijo del Hombre sucederá lo mismo que sucedió en tiempos de Noé. Comían, bebían y se casaban hombres y mujeres, hasta el día en que Noé entró en el arca y vino el diluvio que los hizo perecer a todos. Pasó lo mismo en los tiempos de Lot: comían y bebían, compraban y vendían, plantaban y edificaban. Pero salió Lot de Sodoma, y Dios hizo caer del cielo una lluvia de fuego y azufre que los mató a todos. Lo mismo pasará el día en que aparezca el Hijo del Hombre ... Pero, cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra? (Lc. 17, 26-30 y 18, 8).
 Se puede deducir que este enfriamiento y desaparición de la fe no será total en todo el género humano, ya que por la Escritura sabemos también que la Iglesia no puede desaparecer totalmente. Sin embargo, cabe preguntarnos: ¿Estamos viviendo estos síntomas? ¿Los individuos, las familias, las escuelas, la sociedad en general, se rigen por la Palabra de Dios? ¿Viven los individuos, la sociedad, el mundo de acuerdo a la fe?

3. El Anticristo se manifestará.

“Primero tiene que producirse la apostasía. Entonces aparecerá el hombre del pecado, instrumento de las fuerzas de perdición, el rebelde que ha de levantarse contra todo lo que lleva el nombre de Dios o merece respeto, llegando hasta poner su trono en el Templo de Dios y haciéndose pasar por Dios ... Al presentarse este Sin-Ley, con el poder de Satanás, hará milagros, señales y prodigios al servicio de la mentira. Y usará todos los engaños de la maldad en perjuicio de aquéllos que han de perderse, porque no acogieron el amor de la Verdad que los llevaba a la salvación ... así llegarán hasta la condenación todos aquéllos que no quisieron creer en la Verdad y prefirieron quedarse en la maldad ” (2 Tes. 2, 3-11).
“Se les dijo que llegaría el Anticristo; pero ya han venido varios anticristos ... ¿Y quién es el mentiroso que niega que Jesús es el Cristo? Ese es el Anticristo, que niega a la vez al Padre y al Hijo” (1 Jn. 2, 18 y 22).

El Anticristo será un hombre que se dará a conocer como Cristo y con la ayuda de Satanás realizará milagros y prodigios, y engañará a muchos, pues desplegará un gran poder de seducción.

Entonces, ¿qué hacer? Siguiendo, el consejo de la Sagrada Escritura, no debemos dejarnos engañar. Los datos sobre la Segunda Venida de Cristo son muy claros: Cristo vendrá en gloria. El Anticristo no. Hará grandes prodigios, pero no puede presentarse como tenemos anunciado que vendrá Cristo en su Segunda Venida. De allí que Jesús nos advierta:

“Llegará un tiempo en que ustedes desearán ver uno solo de los días del Hijo del Hombre, pero no lo verán. Entonces les dirán: está aquí, está allá. No vayan, no corran. En efecto, como el relámpago brilla en un punto del cielo y resplandece hasta el otro, así sucederá con el Hijo del Hombre cuando llegue su día”. (Lc. 17, 22-24)
Y ¿qué sucedió después de la Ascensión de Jesucristo al Cielo cuando los Apóstoles y discípulos se quedaron extasiados viendo hacia donde había desaparecido el Señor entre las nubes? Sucedió que dos Angeles se aparecieron para decirles: “Hombres de Galilea, ¿qué hacen ahí mirando al cielo? Este que ha sido llevado, este mismo Jesús, vendrá como lo han visto subir al Cielo. (Hech. 1, 9-11).
 

¿Cómo lo vieron subir? Con todo el poder de su divinidad, glorioso, fulgurante y, ascendiendo, desapareció entre las nubes. ¿Cómo vendrá? Nos lo dijo El mismo al responder a Caifás en el momento de su injustísimo juicio antes de su Pasión y Muerte: “Verán al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Dios Poderoso y viniendo sobre las nubes” (Mt. 26, 64).
 Ya anteriormente lo había anunciado a sus discípulos: “Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre. Verán al Hijo del Hombre viniendo en las nubes del cielo, con el Poder Divino y la plenitud de la Gloria. Mandará a sus Angeles, los cuales tocarán la trompeta y reunirán a los elegidos de los cuatro puntos cardinales, de un extremo al otro del mundo” (Mt. 24, 30-31)

 “En el lenguaje apocalíptico, las nubes son un signo 'teofánico' (manifestación de la divinidad): indican que la segunda venida del Hijo del hombre no se llevará a cabo en la debilidad de la carne, sino en el poder divino” (Juan Pablo II, 22-4-98).

El Señor Jesús nos advierte clarísimamente y nos explica aun más cómo será de sorpresiva y deslumbrante su Segunda Venida: “Si en este tiempo alguien les dice: Aquí o allí está el Mesías, no lo crean. Porque se presentarán falsos cristos y falsos profetas, que harán cosas maravillosas y prodigios capaces de engañar, si fuera posible, aun a los elegidos de Dios. ¡Miren que se los he advertido de antemano! Por tanto, si alguien les dice: En el desierto está. No vayan. Si dicen: Está en un lugar retirado. No lo crean. En efecto, cuando venga el Hijo del Hombre, será como relámpago que parte del oriente y brilla hasta el poniente” (Mt. 24, 23-28).

4. Anuncios de falsos Cristos y signos perturbadores en la naturaleza y en la humanidad, que no son aún el final.

“Luego se sentó en el cerro de los Olivos y los discípulos fueron a preguntarle en privado: 'Dinos, ¿cuándo tendrá lugar todo esto? ¿Cuál será la señal de tu venida y del fin de la historia?'. Jesús les contestó: 'Tengan mucho cuidado de que nadie los engañe. Porque muchos se presentarán como el Salvador y dirán Yo soy el Mesías, y engañarán a muchos. Se hablará de guerras y de rumores de guerra. Pero no se alarmen, porque todo eso tiene que pasar, pero no será todavía el fin. Unas naciones se levantarán en contra de otras, y pueblos contra otros pueblos. Habrá hambres y terremotos en diversos lugares. pero todo esto no será sino el comienzo de un doloroso alumbramiento'” (Mt. 24, 3-8 y cf. Mc. 13, 5-10).

“Porque después de aquellos días de angustia, el sol se oscurecerá, la luna perderá su brillo, caerán las estrellas del cielo y el universo entero se conmoverá” (Mt. 24, 29).


“Tengan cuidado y no se dejen engañar, porque muchos con prodigios y senales estaran imitando los dones pero es solo de parte del diablo.

Cuando oigan hablar de guerras y disturbios, no se asusten, porque primero tiene que pasar eso, pero el fin no vendrá enseguida. Se levantará una nación contra otra, y una raza contra otra. Habrá grandes terremotos, pestes y hambre en una y otra parte. Se verán también cosas espantosas, y señales terribles en el cielo.” Lc. 21, 8-11.

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