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CAMBIO DE MENTALIDAD.

Por: Siervo de Dios. J. Eduardo Sandoval

 

El cambio de mentalidad en el ser humano es clave de su existencia. El resistirse al cambio de mentalidad creyendo que todo esta bien, que no necesita, es lo peor para una persona que quiera evolucinar, desarrrollar sabiduria, espiritualidad, prosperar, crecer en lo fisico, en lo material; Solo con tomar conciencia de su vida de los errores, de reconocer sus falencias, derrotas y pecados y querer cambiar es la forma de provocar cambios, el cambio transforma tu caracter, tu actitud y comportamiento, htra que se porte de forma adecuada correcta.

Es de suma importancia hacer cambios urgentes en nuestra forma de pensar, renovar la mente. alimentarnos con buena lectura, con principios morales, rodearnos de pesonas que teman de Dios, no religiosos, personas que haben siempre lo bueno. Mientras una persona no renueve su mente va a estar limita en la vida; existen quienes no pueden mirar mas halla de si mismos, por esa limitante. La mayoria de este tipo de perronas que se creen autosuficientes, que no son ensenables, que no reconocen a necesidad de cambios en su vida por el poder Divno, son personas negativas, quejosas, dicen asi es la vida, otros de estos solo viven del pasado, amargados, dolidos, con Dios sin razon, otros no saben ni pueden trabajar en equipo, porque son egoistas, algunas personas ya espirituales inclusive no pueden recibir revelacion porque sus mentes estan cuadrada, formadas por moldes, conceptos y preconsectos incorrectos. en el area espiritual, al igual en la vida viven de conceptos moldes que no le dejan ver el mundo diferente. La mente se debe renovar cuando llega a los ies del Señor Jesus de Nazaret, porque antes teniamos una mente carnal, contaminada de cosas del mundo, de malos deseos, celos, envidias, de falta de perdon, egoismos, orgullo, derrota, falta de perdon, heridas en el corazon, falta de amor, ira, de imposibles. Al llegar buscar de Dios debemos cambiar o seguira siendo una religioso hipocrita, porque ahora somos llamados a ser de una nueva criatura para eso necesita cambiar, renovar la mente, una mente limpia, transformada, positiva, llena de fe esperanza de fe, humildad, amor.

La renovacion se ignicia con desear el cambio, luchar y salir del estado enque estas, porque ese estado o forma de pensar puede ser la reposnable de su derrota, aunque conozcan de las cosas de Dios, hasta no renovar la mente con las cosas buenas leyes Divinas, ser grato, fiel, responsable, perdonador, positivo, no habra avance. 

mente renovada

“En la medida en que el Espíritu de Señor opera en nosotros, nos parecemos más a él y reflejamos más su gloria” 2 CORINTIOS 3:18

El hecho de decidirnos a cambiar hace que el Espíritu Santo empiece a obrar, pero debes pedir su ayuda. El tiene el poder para hacer los cambios que Dios quiere efectuar en nuestras vidas. Este proceso se llama santificación. No es posible reproducir el carácter de Jesús en ti, si pretendes dependes de tu propia fuerza. Para cambio y crecimiento debes confiar y prestar atención al Espíritu que mora en nosotros.
El espiritu Santo obra cuando le pedmos su direccion, el libera su poder en el momento en que tu pides de corazon, cuando anhelas en tu corazon el cambio de tu vida, con fe.

La verdad Dios espera que tu decidas, que actúes primero. Dios también usa su  Palabra, su pueblo y las circunstancias para moldearnos. La palabra de Dios nos provee la verdad que necesitamos para cambiar y crecer, el pueblo de Dios nos brinda el apoyo que necesitamos para estudiar, aprender y crecer, muchas circunstancias son el entorno donde practicar el carácter de Cristo.

 

“Pero sabemos que cuando él venga, seremos como él, porque lo veremos como él realmente es.” 1 JUAN 3:2.

El desear llegar a ser como Cristo demanda un proceso de crecimiento largo y lento. donde la persistencia es la regla.


La madurez espiritual no es instantánea ni automática; es un desarrollo gradual y progresivo que llevará el resto de tu vida. Nuestra transformación espiritual en cuanto al desarrollo de carácter de Jesús se completará cuando lleguemos al cielo o cuando Jesús vuelva.
Cuando al fin podamos ver a Jesús perfectamente, llegaremos a ser exactamente como él. Jesús quiere hacernos como él mismo antes de llevarnos al cielo. Este es nuestro privilegio principal, nuestra responsabilidad inmediata y nuestro destino final.

“Cambien su manera de pensar para que así cambien su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que es grato, lo que es perfecto.” Romanos 12:2

En cuanto decidas con seriedad llegar a ser semejante a Cristo, deberás empezar a actuar de una manera nueva. Tendrás que abandonar algunas rutinas viejas, desarrollar hábitos nuevos y cambiar intencionalmente tu manera de pensar.
Hay dos partes en el crecimiento espiritual: llevar a cabo y producir.
El llevar a cabo es nuestra responsabilidad, el producir es el papel que desempeña Dios. El crecimiento espiritual es un esfuerzo de colaboración entre nosotros y el Espíritu Santo.

“Lleven a cabo su salvación con temor y temblor, pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad” Filipenses 2:12,13

“Dejen que Dios los transforme en una nueva persona, cambiando su forma de pensar. “ Romanos 12:2

 El primer paso en el crecimiento espiritual es empezar por cambiar la manera de pensar. La manera en que pienses determinará cómo te sientes, y cómo te sientes influirá en cómo actúas. Para ser como Cristo debes desarrollar tu mente de fe, de pensamientos limpios. El Nuevo Testamento llama a este cambio mental arrepentimiento, que en griego literalmente significa cambiar tu mentalidad. Arrepentirse significa cambiar tu manera de pensar: acerca de Dios con respecto a ti mismo, al pecado, a otras personas, a la vida, a tu futuro y a todo lo demás. Asumes la actitud de Cristo y su perspectiva.

“Cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de niño.” 1 Corintios 13:11

Pensar como Jesús presenta dos facetas. La primera faceta de este cambio mental consiste en dejar los pensamientos inmaduros, los cuales son egoístas. La segunda faceta para pensar como Jesús consiste en que empieces a meditar con madurez, enfocándote en otros, no en ti mismo. Pensar en los demás es la esencia de ser semejantes a Cristo y la mejor evidencia del crecimiento espiritual. Esta manera de pensar es antinatural, va en contra de nuestra cultura, es rara y difícil. La única forma de aprender a pensar así es que nuestra mente se llene con la Palabra de Dios.

“Dichoso el hombre que no cede a hacer lo malo cuando es tentado, porque un día recibirá la corona de vida que Dios ha prometido a los que lo aman.” Santiago 1:12

Tener al fruto del Espíritu es ser como Cristo. ¿Cómo, entonces, produce el Espíritu Santo estos nueve frutos en tu vida? ¿Los crea al instante? No. La fruta siempre madura y llega a su punto lentamente. ¡Dios desarrolla el fruto del Espíritu en tu vida, permitiéndote experimentar circunstancias en las que seas tentado para producir exactamente la cualidad contraria! El desarrollo del carácter siempre involucra una elección, y la tentación proporciona esa oportunidad. ¡Cada vez que derrotas una tentación te pareces más a Jesús!

Como vencer la tentación

    1. Rehúsa ser intimidado. La tentación es una señal de que Satanás te odia, no de tu debilidad o mundanalidad. También es una parte normal del ser humano y del hecho de vivir en un mundo caído. No te sorprendas ni te asustes o descorazones por ser tentado. Sé realista en cuanto a la incapacidad de evitar la tentación; nunca podrás evitarla completamente. La Biblia dice: cuando sean tentados…, no dice: si son tentados. No es un pecado ser tentado. Jesús lo fue, sin embargo, nunca pecó. La tentación solo se convierte en pecado cuando cedes ante ella, y esa decisión depende de ti.
    2. Reconoce lo que te tienta y prepárate. Ciertas situaciones te hacen más vulnerable a la tentación que otras. Estas situaciones son particulares para tus debilidades y necesitas identificarlas porque ¡Satanás las conoce con toda seguridad! Él sabe exactamente qué es lo que te hace tropezar y trabaja constantemente para ponerte en esas circunstancias. Debes identificar tu modelo particular de tentación y luego prepararte para evitar esas situaciones tanto como sea posible. La Biblia nos dice repetidamente que nos anticipemos y estemos listos para enfrentar la tentación. Pablo dijo: no le den ninguna oportunidad al diablo (EFESIOS 4:27, PAR). La planeación sabia reduce la tentación.
    3. Pídele ayuda a Dios. La Biblia garantiza que nuestro clamor por ayuda será oído porque Jesús se solidariza con nuestras luchas. Él enfrentó las mismas tentaciones que nosotros. El amor de Dios es eterno, y su paciencia es para siempre. Si tienes que clamar pidiéndole ayuda a Dios doscientas veces al día para derrotar cierta tentación en particular, él estará más que dispuesto a brindarte tu misericordia y su gracia.

“Cuando el Espíritu Santo controla nuestras vidas, él producirá este tipo de fruto en nosotros: amor, alegría, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y autocontrol.” Galatas 5: 22,23

 

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